Miré la luna y vi tu rostro.
Alcé mí vista en la noche fría de Enero,
Como si quisiera ver tu rostro brillante
Con la sonrisa titilante y la mirada radiante
Que tu recuerdo mina a mi mente.
Tratando de buscar aquel broche que
Adornaba tu cabello, que es la noche infinita
Rizada que oculta esa estrella que brilla
En las penumbras que a veces me irrita.
Y que las perlas de tus sonrisa son como
Las tres estrellas que adornan a orion
En su cintura, en su referencia directa
Del color de tu risa de cada ocasión.
Veo la mitad de la Luna en esta noche
Y es como me siento yo cuando no estás.
Presente en mi mente te recuerdo, pero es doloroso
El no sentirte, abrazarte y besarte tan cerca y más cerca.
Azul como el frío de mi noche solitaria
Que piensa cada vez en como agradarte
Adorarte y cada vez de forma necesaria
Que Dios me permita con su poder el adorarte.
Señor tu que estás ahí como sol de día
Y luna de la noche cuídala a por donde se dirija
Par arrullarle sus oídos con una dulce melodía
Que la alegre y no la perturbe donde quiera estar fija.
No me canso el agradecerte que estés aquí y ahora
Mi segundo motivo de vida te haz convertido.
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