Hola esposa mía, aunque no te conozco aún, ni sepa quien seas, vengo decirte hoy "feliz día de la madre".
Yo sé con cuanto esfuerzo me costó que me hicieras caso, de acordarme de esos tiempos donde tenía que hacer hasta el ridículo con tal de que voltearas tu mirada siento de verdad que fui un tonto, pero bueno, en el amor todo se vale y a fin de cuentas lo logré. Siempre he pensado en las cosas grandes, maravillosas y misteriosas que prepara Dios para quienes le amamos, no cabe duda que una de esas maravillas eres tú.
Sé que aún no te conozco pero dejo de sentirme orgulloso y agradecido por la bendición que ha sido el conocerte, respetarte, quererte y amarte. Más ahora que te has vuelto la madre de nuestros hijos. Que ellos será como esas ramas de olivo siendo tú una vid llena de uvas donde nuestros hijos se sientan alrededor de nuestra mesa.
Sé que aún no te conozco pero yo te bendigo por ser esposa, ser madre y que por Dios has dispuesto de tu vientre para dar vida.
Por eso desde hoy ya te digo felicidades por ser tu día, el Día de la Madre.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Capitulo 3 - Las habitaciones donde nadie entra.
Capítulo 3 Las habitaciones donde nadie entra. Hay una frase que muchos hombres entienden demasiado tarde. Una frase breve. Casi sencill...
-
Capítulo 1 El hombre que escucha lo que otros no oyen. ¿Estoy construyendo mi vida o solo manteniéndola? ¿Qué significa ser hombre? ¿Qué sig...
-
Capítulo 2 El hombre que aprendió a ser segundo Sinopsis Después de mostrar en el primer capítulo al hombre observador, músico y construct...
No hay comentarios:
Publicar un comentario